Jesus He Knows Me” fue el segundo sencillo de un exitoso disco de Genesis, el titulado We Can’t Dance. Esta canción es una crítica sobre los telepredicadores, en una época en la que muchos de aquellos predicadores como Robert Tilton y Benny Hinn eran investigados por hacer promesas a los televidentes a cambio de grandes cantidades de dinero.

En el videoclip aparece Phil Collins como un predicador sin escrúpulos que se hace millonario cada día a costa de los creyentes ingenuos que lo ven en televisión.